Este sistema se caracteriza por la sencillez de su geometría, frente a las vigas reticuladas, lo que se traduce en un menor costo de ejecución.
Las vigas de alma llena o vigas armadas pueden constituir una solución muy competitiva gracias a que se adaptan a las particularidades de diseño en particular, obteniendo una excelente performance para la fabricación de naves industriales.

Capilla del Señor,
Buenos Aires.
Sup. 3.300 m2